Esserman LJ, Fiscalini AS, Naeim A, et al. Risk-based vs annual breast cancer screening: the WISDOM randomized clinical trial. JAMA. 2026;335(9):763-774.
El cribado personalizado del cáncer de mama ajusta las estrategias de detección al riesgo individual, definiendo las edades de inicio y finalización, la frecuencia y el tipo de pruebas, e incorporando, cuando procede, tratamientos preventivos en mujeres de alto riesgo o la opción de no realizar cribado en las de riesgo muy bajo. Los estudios de modelización sugieren que este enfoque podría ser más eficiente y lograr un mejor equilibrio entre beneficios y daños que las estrategias uniformes (1). En este contexto, diversas iniciativas empiezan a aportar luz en el camino hacia la personalización del cribado.
El estudio WISDOM constituye el primer ensayo clínico que evalúa el cribado personalizado mediante un enfoque pragmático. Las mujeres que no desean ser aleatorizadas participan en una cohorte observacional aún en fase de reclutamiento. El estudio persigue tres objetivos principales: analizar si el cribado personalizado es tan seguro y menos mórbido que el cribado anual; analizar si favorece la prevención del cáncer de mama; y determinar si es una alternativa aceptada por las mujeres. Las variables principales incluyen la tasa de tumores diagnosticados en estadio > IIB y la tasa de biopsias. Entre los resultados secundarios se evalúa la adopción de tratamientos preventivos en mujeres de alto riesgo y las preferencias de cribado en la cohorte observacional.

Los resultados muestran que el cribado personalizado no fue inferior al cribado anual en la detección de tumores en estadio ≥ IIB. Aunque se realizaron menos mamografías en el grupo de cribado basado en el riesgo, la tasa global de biopsias no disminuyó y aumentó en los grupos de riesgo alto y muy alto. Las tasas de tumores invasivos y de carcinomas ductales in situ fueron similares entre ambos grupos. En cuanto a la prevención, se observó un incremento del uso de tratamientos preventivos en mujeres de mayor riesgo del 5% al 10% en el grupo de cribado personalizado. En la cohorte observacional, la preferencia por el cribado personalizado fue muy elevada: el 89 % de las participantes lo eligieron frente al cribado anual.
Del estudio WISDOM llama la atención la baja adherencia a las recomendaciones en ambos grupos, situada entre el 45% y el 60% en los primeros años y entre el 20% y el 30% en los años posteriores. En contraste con resultados de la literatura, que señalan reticencias tanto de mujeres como de profesionales a reducir la frecuencia del cribado en mujeres de bajo riesgo, en WISDOM fueron precisamente estas las mujeres las que mostraron una mayor adherencia, tanto en comparación con los demás grupos de riesgo como con el grupo de cribado anual.
En los próximos dos años se obtendrá información del estudio MyPEBS, que comparará el cribado personalizado con el estándar en cinco países europeos e Israel, con la participación del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas. Paralelamente, el proyecto MamoRISK evaluará el riesgo de mujeres participantes en programas de cribado de 14 comunidades autónomas mediante un diseño de casos y controles, e identificará a aquellas con alto riesgo con finalidad preventiva. Además, Laza y colaboradores han aportado evidencia sobre la viabilidad y aceptabilidad del cribado personalizado en el sistema sanitario español (2, 3).


